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Los 12 signos del zodiaco: fechas, elementos y lo que el cielo dice de ti

Los signos del zodiaco son las doce etapas que recorre el Sol a lo largo del año, de Aries (21 de marzo) a Piscis (20 de marzo). Cada uno pertenece a un elemento, fuego, tierra, aire o agua, y a un ritmo propio ante los cambios, y juntos dibujan la manera en que naces sintiendo, amando y tomando decisiones.

Herramienta gratuita

La rueda de tu cielo

Calcula tu signo exacto con la posición astronómica del Sol el día que naciste, o descubre cómo se entienden dos signos.

Los doce signos del zodiaco

Ilumina los signos por elemento o por ritmo

Con tu fecha de nacimiento calculamos dónde estaba el Sol ese día. Si añades el año y la hora, el resultado es exacto incluso si naciste en el cambio entre dos signos.

Tu fecha de nacimiento

Usa la hora peninsular española. Si naciste en Canarias, suma una hora a tu hora de nacimiento.

Si prefieres que una tarotista mire tu signo contigo, estamos al teléfono de 7:00 a 2:00, con consultas desde 13€ y pago por Bizum.

Llamar al 965 063 105

Seguramente recuerdas la primera vez que alguien te preguntó de qué signo eras, quizá en el patio del colegio o en una sobremesa larga con amigas. Tu respuesta provocó un gesto de complicidad en la otra persona, como si con una sola palabra te hubiera entendido un poco mejor. Esa sensación de que el día en que naciste guarda algo de ti acompaña a la humanidad desde hace miles de años. Ya los astrónomos de Babilonia dividieron el cielo en doce tramos para seguir el camino del Sol a lo largo del año. Aquí tienes las fechas exactas de los doce signos, sus elementos y sus ritmos, un retrato de cada uno y la carta del tarot que lo acompaña. Arriba te espera además una rueda que calcula tu signo con precisión aunque nacieras justo en el cambio entre dos.

Fechas de los signos del zodiaco y por qué el cambio se mueve un día según el año

Los doce signos se reparten el año en tramos de unos treinta días, y el recorrido empieza con Aries en el equinoccio de primavera, cuando el día y la noche duran lo mismo. En la tabla tienes, de un vistazo, las fechas habituales de cada signo junto a su elemento y su ritmo. También verás el planeta que lo rige, la piedra que se le asocia y su arcano del tarot, los mismos datos que desarrollamos en cada ficha.

SignoFechasElementoModalidadRegentePiedraArcano
Aries21 mar a 19 abrFuegoCardinalMarteDiamanteEl Emperador
Tauro20 abr a 20 mayTierraFijoVenusEsmeraldaEl Papa
Géminis21 may a 20 junAireMutableMercurioÁgataLos Enamorados
Cáncer21 jun a 22 julAguaCardinalLunaPerlaEl Carro
Leo23 jul a 22 agoFuegoFijoSolPeridotoLa Fuerza
Virgo23 ago a 22 sepTierraMutableMercurioZafiroEl Ermitaño
Libra23 sep a 22 octAireCardinalVenusÓpaloLa Justicia
Escorpio23 oct a 21 novAguaFijoMarte y PlutónObsidianaLa Muerte
Sagitario22 nov a 21 dicFuegoMutableJúpiterTurquesaLa Templanza
Capricornio22 dic a 19 eneTierraCardinalSaturnoGranateEl Diablo
Acuario20 ene a 18 febAireFijoSaturno y UranoAmatistaLa Estrella
Piscis19 feb a 20 marAguaMutableJúpiter y NeptunoAguamarinaLa Luna

Estas son las fechas que se usan de forma habitual, aunque el día exacto en que el Sol entra en cada signo varía ligeramente de un año a otro. El calendario tiene 365 días y el año solar dura casi seis horas más, así que el momento del cambio se va adelantando y retrasando con los años bisiestos. Por eso el equinoccio de primavera ha caído unas veces el 20 de marzo y otras el 21. Para la mayoría de las personas esta diferencia pasa desapercibida, porque su cumpleaños queda bien dentro de un signo. Quien nace en uno de esos días frontera, en cambio, suele pasarse la vida leyendo dos horóscopos a la vez y dudando de cuál es el suyo.

En consulta vemos esta duda con muchísima frecuencia. Una clienta nacida un 22 de julio de 1966 nos contaba que unas revistas la ponían en Cáncer y otras en Leo, y que ella se reconocía un poco en los dos. Ese año el Sol entró en Leo el 23 de julio por la mañana, así que su signo solar es Cáncer, en su último grado. Eso explica bien esa mezcla entre la necesidad de cuidar de los suyos y las ganas de dejarse ver que ella misma describía. La rueda de esta página hace ese cálculo con la posición astronómica del Sol para tu fecha concreta. Si añades la hora de nacimiento, te dice incluso a qué hora cambió de signo aquel día.

Nuestross 12 signos del Zodiaco

Cada uno de los signos del zodiaco tiene algo único que ofrecer.

Los cuatro elementos: de qué está hecho cada signo

Cada signo pertenece a uno de los cuatro elementos clásicos, y cada elemento reúne a tres signos que comparten una misma manera de estar en el mundo. Esta clasificación viene de la astrología helenística y sigue siendo la llave más útil para quien empieza. Explica por qué dos personas de signos distintos se sienten tan cerca y por qué otras chocan desde la primera conversación. Cada elemento se corresponde además con uno de los cuatro palos del tarot, un puente que usamos a diario en nuestras lecturas.

Fuego: Aries, Leo y Sagitario

Los signos de fuego viven hacia fuera, con un entusiasmo que contagia y una forma de decidir que empieza en el cuerpo antes de pasar por la cabeza. Son quienes proponen el plan del sábado, quienes contestan el mensaje al momento y quienes se ofrecen voluntarios antes de que termines de explicar lo que hace falta. Su reto suele ser la paciencia, porque el fuego se aburre cuando las cosas avanzan despacio, y su regalo es la valentía de empezar lo que otros llevan años aplazando. En el tarot, el fuego se corresponde con el palo de Bastos, las cartas de la iniciativa, el deseo y los proyectos que arrancan.

Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio

La tierra confía en lo que puede tocar y comprobar. Quien pertenece a este elemento suele ser la persona que se acuerda de pagar el recibo, la que tiene la despensa ordenada y la que ofrece ayuda concreta cuando alguien lo pasa mal. Puede ser un táper de comida o una tarde de compañía, porque para los signos de tierra el cariño se demuestra con hechos. Cambiar de rumbo cuando algo ya está en marcha le supone un esfuerzo enorme, y a veces confunde la costumbre con la seguridad. Su equivalente en el tarot es el palo de Oros, que habla del trabajo, del dinero, del cuerpo y de todo lo que se construye con constancia.

Aire: Géminis, Libra y Acuario

El aire piensa, pregunta y conecta a las personas entre sí. Los signos de aire necesitan hablar de lo que sienten para entenderlo. Muchas veces descubren lo que opinan a mitad de una conversación, con una taza de café delante y alguien que sepa escuchar. Tienen facilidad para ver las dos caras de un conflicto, lo que los convierte en buenos mediadores, aunque esa misma capacidad les hace dudar cuando toca elegir. En el tarot, su palo es el de Espadas, las cartas de la mente, las palabras y las decisiones que piden claridad.

Agua: Cáncer, Escorpio y Piscis

El agua siente primero y entiende después. Los signos de agua perciben el ambiente de una habitación nada más entrar, notan cuando una amiga está triste aunque sonría en la foto. También recuerdan con detalle conversaciones que los demás olvidaron hace años. Esa sensibilidad es su intuición más fina y también su mayor cansancio, porque absorben las emociones ajenas con mucha facilidad y necesitan ratos a solas para volver a su propio centro. Su palo en el tarot es el de Copas, el palo de los afectos, los vínculos y los sueños.

Cardinales, fijos y mutables: el ritmo con el que cada signo vive los cambios

Si el elemento cuenta de qué está hecho un signo, la modalidad cuenta cómo se mueve. Los doce signos se agrupan de cuatro en cuatro en tres ritmos, y cada ritmo ocupa un lugar concreto dentro de las estaciones del año, algo que ayuda mucho a recordarlos.

Los signos cardinales son Aries, Cáncer, Libra y Capricornio, y cada uno abre una estación, la primavera, el verano, el otoño y el invierno. Son los que inician, los que proponen el cambio y dan el primer paso, aunque a veces pierden el interés cuando el proyecto deja atrás la novedad. En una familia, la persona cardinal suele ser la que organiza la comida de Navidad y reparte las tareas con una naturalidad que nadie discute.

Los signos fijos, Tauro, Leo, Escorpio y Acuario, ocupan el centro de cada estación, cuando el tiempo se asienta. Son los que sostienen lo que otros empezaron, con una constancia que da seguridad a quienes los rodean y una resistencia al cambio que puede convertirse en terquedad cuando se sienten presionados. Si alguna vez has intentado convencer a una amiga Tauro de probar un restaurante distinto del de siempre, ya conoces esta energía.

Los signos mutables, Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis, llegan al final de cada estación y preparan la siguiente. Se adaptan, escuchan y cambian de planes con facilidad, porque su tarea es la transición, y su dificultad aparece cuando se dispersan entre demasiados frentes abiertos. En pareja, la combinación de ritmos pesa tanto como la de elementos. En consulta es frecuente que una relación entre dos signos fijos funcione de maravilla hasta el día en que uno de los dos necesita cambiar algo importante.

Los signos de la primavera: Aries, Tauro y Géminis

La primavera abre el año astrológico con el impulso de Aries, lo asienta con la calma de Tauro y lo despide con la curiosidad de Géminis. Es la estación de los comienzos, y los tres signos que nacen en ella comparten algo de esa energía de brote que empuja hacia la luz.

Aries, del 21 de marzo al 19 de abril

Aries abre el zodiaco y vive con la sensación de que el momento de actuar es siempre ahora. Es fuego cardinal, regido por Marte, y suele ser la amiga que te llama un martes para proponerte un viaje el fin de semana. También es la compañera que se ofrece para el proyecto que nadie quiere y la persona que dice lo que piensa en la reunión mientras los demás todavía miden sus palabras. Su generosidad es tan inmediata como su enfado, y ambos se le pasan rápido. Esperar, delegar y pedir perdón le cuestan, y aprende mucho el día en que descubre que la pausa también forma parte de la valentía. En la ficha completa de Aries encontrarás su símbolo, sus decanatos y lo que este signo necesita escuchar.

Tauro, del 20 de abril al 20 de mayo

Con Tauro, la primavera deja de ser promesa y se convierte en tierra firme. Es tierra fija, regida por Venus, y entiende la vida a través de los sentidos, el olor del pan recién hecho, una manta suave en el sofá o la mano de alguien de confianza. Construye despacio y para siempre, y por eso es el signo que conserva a la misma amiga desde el colegio y el que tarda años en decidirse a cambiar de casa. Su lealtad es enorme y su calma resulta contagiosa, aunque cuando se siente empujado se planta con una firmeza difícil de mover. Te lo contamos con detalle en el retrato de Tauro, la raíz del zodiaco, junto a la esmeralda, su piedra.

Géminis, del 21 de mayo al 20 de junio

Seguro que conoces a alguien que empieza a contarte algo del trabajo y termina hablándote de un libro, de una receta y de un viaje que lleva años queriendo hacer. Así piensa Géminis, aire mutable regido por Mercurio, que lleva dentro varias voces que conversan entre ellas todo el día. Aprende rápido, conecta con personas muy distintas y aporta ligereza a los ambientes cargados. Sostener lo que ya perdió la novedad le supone un esfuerzo, y a veces quienes lo quieren confunden su curiosidad con falta de compromiso. Su piedra es el ágata, una gema de capas de colores que forman una sola pieza, y en la ficha de Géminis te explicamos por qué le encaja tan bien.

Los signos del verano: Cáncer, Leo y Virgo

El verano llega con Cáncer en el solsticio, alcanza su plenitud con Leo y se despide con el orden cuidadoso de Virgo. Son tres signos muy ligados al cuidado, cada uno a su manera, y en consulta aparecen a menudo como las personas que sostienen a toda su familia.

Cáncer, del 21 de junio al 22 de julio

El Sol entra en Cáncer en el solsticio de verano, el día más largo del año, y aun así este signo vive volcado hacia dentro, hacia lo íntimo. Es agua cardinal y el único signo regido por la Luna, y lleva su casa por dentro igual que el cangrejo lleva su caparazón. Recuerda el cumpleaños de todo el mundo, guarda las cartas antiguas en una caja y sabe cuándo alguien necesita compañía antes de que lo diga en voz alta. Su memoria emocional, tan fiel, a veces le pesa cuando se queda anclado en heridas antiguas. Su piedra es la perla, nacida de una molestia que se convierte en belleza, y en nuestra guía de Cáncer encontrarás sus tres decanatos.

Leo, del 23 de julio al 22 de agosto

Cuando Leo entra en una habitación, la temperatura sube un par de grados sin que nadie sepa muy bien por qué. Es fuego fijo, regido por el Sol, y celebra los logros de los demás con la misma pasión que los suyos. Organiza la fiesta sorpresa y defiende a los suyos con una lealtad de manada. Detrás de ese brillo suele esconderse una necesidad profunda de ser visto de verdad. Cuando el reconocimiento escasea, puede sentirse inseguro con una intensidad que sorprende a quien solo conoce su cara pública. Crece mucho el día en que comprueba que su luz sigue ahí aunque nadie esté aplaudiendo, como desarrollamos en todo lo que cuenta el signo de Leo.

Virgo, del 23 de agosto al 22 de septiembre

Virgo es la persona que se da cuenta de que falta sal antes de probar el guiso. También es la que llega a la reunión con todo preparado, porque cuida a través de los detalles. Es tierra mutable, regida por Mercurio, y su mente trabaja constantemente para mejorar lo que tiene entre manos, desde un informe del trabajo hasta la manera de doblar las toallas. Su exigencia es también su forma de querer, aunque a veces la dirige contra sí misma con una dureza que nadie más le pediría. Recibir ayuda le resulta difícil, justo porque está acostumbrada a darla. En la ficha de Virgo hablamos del zafiro, su piedra, y del cuidado que tanto le cuesta recibir.

Los signos del otoño: Libra, Escorpio y Sagitario

El otoño empieza con la balanza de Libra en el equinoccio, se vuelve hondo con Escorpio y se abre hacia horizontes lejanos con Sagitario. Es la estación en la que la naturaleza suelta lo que ya dio su fruto, y los tres signos que nacen en ella entienden muy bien el valor de los cierres.

Libra, del 23 de septiembre al 22 de octubre

Libra abre el otoño en el equinoccio, el día en que la luz y la oscuridad duran lo mismo, y esa imagen resume su manera de estar en el mundo. Es aire cardinal, regido por Venus, y busca la armonía en todo, en una conversación tensa, en la decoración de un salón o en el reparto de tareas de una casa. Tiene un sentido de la justicia muy fino y una capacidad de ponerse en el lugar del otro que la convierte en la mediadora natural de cualquier grupo. Su cansancio llega cuando lleva demasiado tiempo equilibrándolo todo y aplazando sus propias decisiones para evitar molestar. Su piedra es el ópalo, que cambia de color según la luz, y en el retrato completo de Libra verás por qué le va tan bien.

Escorpio, del 23 de octubre al 21 de noviembre

En una cena familiar, Escorpio es quien nota la tensión entre dos primos que los demás pasan por alto, la guarda para sí y la sigue recordando años después. Es agua fija, regida por Marte y por Plutón, y vive las emociones hacia dentro, con una intensidad que protege detrás de una coraza de discreción. Cuando confía, su lealtad es de las más hondas del zodiaco, y cuando se siente traicionado le cuesta muchísimo volver a abrir la puerta. Nace en plena estación de los finales, cerca de Todos los Santos, y entiende como nadie que lo que termina deja sitio a lo que viene. En la ficha de Escorpio exploramos sus tres símbolos, el escorpión, el águila y el fénix.

Sagitario, del 22 de noviembre al 21 de diciembre

Sagitario siempre tiene un viaje en mente, aunque sea el de un libro nuevo o el de un curso que acaba de descubrir. Es fuego mutable, regido por Júpiter, y su optimismo levanta el ánimo de cualquier grupo. Su sinceridad, a veces demasiado directa, se agradece en los momentos en que hace falta una verdad dicha con cariño. Necesita espacio para moverse y se asfixia en las rutinas que lo encierran, lo cual puede hacer que quienes lo quieren teman perderlo. Su flecha apunta siempre un poco más allá, y su aprendizaje consiste en disfrutar también del lugar donde ya está. Lo contamos en nuestra ficha de Sagitario, junto a la turquesa, su piedra protectora.

Los signos del invierno: Capricornio, Acuario y Piscis

El invierno arranca con la ambición paciente de Capricornio, se vuelve visionario con Acuario y cierra la rueda con la sensibilidad inmensa de Piscis. Son signos que miran lejos, cada uno hacia un horizonte distinto, y que suelen madurar muy bien con los años.

Capricornio, del 22 de diciembre al 19 de enero

Capricornio abre el invierno en el solsticio, la noche más larga del año, y quizá por eso aprende pronto a construir su propia luz a base de esfuerzo. Es tierra cardinal, regida por Saturno, y suele ser la persona que se hizo mayor antes de tiempo. Es la que sacó adelante a la familia o el negocio con una responsabilidad que nadie le había pedido. Detrás de su seriedad hay un humor seco y una ternura que muestra a muy pocas personas. Su reto es permitirse descansar sin sentir que pierde el terreno ganado, y concederse la misma paciencia que dedica a sus metas. Su piedra es el granate, y en la ficha de Capricornio te contamos qué simboliza su cabra con cola de pez.

Acuario, del 20 de enero al 18 de febrero

Acuario es esa amiga que desaparece tres semanas y un día te manda justo el artículo o el contacto que necesitabas, porque había estado pensando en ti todo ese tiempo. Es aire fijo, regido tradicionalmente por Saturno y en la astrología moderna también por Urano. Piensa en el grupo y en el futuro con una originalidad que a veces se adelanta a su época. Defiende su libertad con firmeza y quiere a su manera, con una cercanía que necesita espacio para respirar. Su símbolo es el aguador que reparte lo que sabe, y su piedra es la amatista. En nuestra guía de Acuario desarrollamos cómo ama este signo que a veces parece tan distante.

Piscis, del 19 de febrero al 20 de marzo

Piscis cierra la rueda del zodiaco y lleva dentro un poco de todos los signos anteriores, igual que el mar recoge el agua de todos los ríos. Es agua mutable, regida por Júpiter y por Neptuno, y siente con tanta amplitud que a veces le cuesta saber dónde termina su emoción y dónde empieza la de los demás. Es quien llora con una película antigua, quien presiente las cosas antes de que ocurran y quien ofrece consuelo con una delicadeza que desarma. Necesita proteger su sensibilidad con rutinas sencillas y ratos de silencio. En la ficha de Piscis, el mar del zodiaco hablamos de la aguamarina, su piedra, y de sus dos peces unidos por un hilo.

Tu signo solar, tu luna y tu ascendente

Cuando decimos que alguien es de Leo hablamos de su signo solar, el que ocupaba el Sol el día de su nacimiento, que es el que calcula la rueda de esta página. Tu carta natal incluye muchos más datos, y dos de ellos explican casi siempre por qué te sientes tan identificada con un signo distinto del tuyo.

La Luna natal es el signo por el que pasaba la Luna cuando naciste. Habla de tu mundo emocional, de lo que necesitas para sentirte en casa y de cómo reaccionas cuando algo te duele. La Luna recorre todo el zodiaco en unos veintisiete días y cambia de signo cada dos días y medio. Por eso, dos hermanas nacidas con pocos días de diferencia pueden compartir signo solar y tener lunas muy distintas. Si te interesa cómo influyen sus fases en tu día a día, en nuestro calendario lunar vamos siguiendo cada luna llena y cada luna nueva.

El ascendente es el signo que se elevaba por el horizonte en el minuto exacto de tu nacimiento. Describe la forma en que te presentas ante el mundo, la primera impresión que causas y tu manera de empezar las cosas. Cambia aproximadamente cada dos horas, así que para calcularlo hacen falta la hora exacta y el lugar de nacimiento. Son datos que conviene buscar en la partida de nacimiento o preguntar a la familia. Una clienta Tauro con ascendente Aries nos contaba que en el trabajo todos la veían impulsiva y que en casa, con su gente, se sentía la persona más tranquila del mundo. Esa diferencia describe muy bien el juego entre ambos.

El Sol, la Luna y el ascendente forman el trío básico de la carta natal, y a partir de ellos se entiende buena parte de lo que una persona vive. Si te gusta cruzar miradas, tu número del camino de vida añade otra capa a este retrato, porque también se calcula con tu fecha de nacimiento y a menudo refuerza los rasgos de tu signo.

Compatibilidad entre signos: lo que la rueda dice de tus relaciones

La compatibilidad astrológica se lee sobre la propia rueda del zodiaco, observando la distancia que separa a dos signos y los elementos a los que pertenecen. Esa geometría sencilla explica muchas de las dinámicas que vemos a diario en consulta, y es la misma que utiliza la herramienta de esta página cuando comparas dos fechas de nacimiento.

Los signos del mismo elemento están separados por 120 grados, una distancia que la astrología llama trígono. Suele traducirse en una afinidad natural, de las que te hacen sentir que conoces a esa persona desde siempre. Aries con Leo, Tauro con Capricornio o Cáncer con Piscis comparten una manera de sentir que ahorra muchas explicaciones. Los signos de elementos afines, fuego con aire y tierra con agua, forman un sextil de 60 grados. Es una relación fácil y estimulante en la que cada uno aporta algo que al otro le sienta bien.

Los signos opuestos, como Aries y Libra o Tauro y Escorpio, se miran de frente a 180 grados y viven la atracción más magnética del zodiaco. Cada uno tiene justo lo que al otro le falta. Las cuadraturas, a 90 grados, unen signos del mismo ritmo y distinto elemento, como Cáncer y Libra. Suelen traer fricción y también mucho crecimiento, porque obligan a los dos a salir de su costumbre. Los signos vecinos y los que forman 150 grados necesitan algo más de ajuste. En consulta hemos visto parejas con estos aspectos que funcionan de maravilla precisamente porque aprendieron a hablar de sus diferencias.

Conviene tener presente que el signo solar es solo una parte del cuadro, y que la Luna, Venus y el ascendente de cada persona pesan mucho en una relación. Si quieres una primera lectura de tu vínculo con alguien concreto, prueba nuestra herramienta de compatibilidad del tarot, que complementa muy bien la mirada astrológica. También te pueden orientar las señales de compatibilidad que muestran las cartas. La numerología, por su parte, tiene su propia forma de medir la compatibilidad en el amor a partir de la fecha de nacimiento.

Aquí tienes algunas de nuestras combinaciones entre signos:

Escorpio y capricornio

El arcano del tarot que acompaña a cada signo

A finales del siglo XIX, la tradición esotérica europea asignó un arcano mayor a cada signo del zodiaco, y esas correspondencias siguen vivas hoy en muchas barajas y escuelas de lectura. En nuestra casa las usamos a diario, porque cuando una carta coincide con el signo de quien consulta suele hablar con una claridad especial. Además, ayudan a entender el tarot desde algo que la persona ya siente como propio. Puedes recorrer los veintidós arcanos mayores del tarot para ver cada carta en detalle.

Los arcanos de los signos de fuego

Aries se corresponde con El Emperador, la carta de la autoridad, la iniciativa y la capacidad de poner orden donde hay caos, que refleja muy bien su impulso de liderar. Leo tiene como arcano a La Fuerza, una mujer que calma a un león con sus propias manos, imagen perfecta de un signo que aprende a dominar su fuego con ternura. Sagitario se asocia a La Templanza, el ángel que mezcla el agua entre dos copas y que habla de la paciencia y del equilibrio que este signo viajero necesita para llegar lejos.

Los arcanos de los signos de tierra

El arcano de Tauro es El Papa, el maestro de las tradiciones y de lo que se transmite de generación en generación. Esa carta está en sintonía con la lealtad de este signo hacia lo que ha demostrado valer. Virgo se refleja en El Ermitaño, el anciano que ilumina su camino con un farol, carta de la introspección y del saber que se gana con paciencia. Capricornio tiene como arcano a El Diablo, una carta que suele asustar. En su caso habla de la ambición, del apego a lo material y de las cadenas que una misma se pone, justo lo que este signo aprende a soltar con los años.

Los arcanos de los signos de aire

Géminis se corresponde con Los Enamorados, la carta de las elecciones y de los vínculos, perfecta para un signo que vive entre dos caminos y disfruta de ambos. Libra tiene como arcano a La Justicia, con su balanza y su espada, que recoge su sentido del equilibrio y su necesidad de decidir con honestidad. Acuario se asocia a La Estrella, la joven que vierte agua bajo el cielo nocturno, símbolo de esperanza y de un futuro compartido, muy en la línea de este signo visionario.

Los arcanos de los signos de agua

El arcano de Cáncer es El Carro, el guerrero que avanza protegido por su armadura, igual que el cangrejo lleva su caparazón a todas partes. Escorpio se refleja en La Muerte, la carta de las transformaciones profundas y de los cierres que abren una etapa nueva, que tan bien conoce este signo del otoño. Piscis tiene como arcano a La Luna, la carta de la intuición, de los sueños y de lo que todavía se está gestando en las aguas internas, el territorio natural del último signo del zodiaco.

Cómo usar tu arcano como carta significadora

En muchas tiradas se elige una carta que representa a la persona que consulta, la llamada significadora, y el arcano de tu signo es una opción preciosa para ese papel. Puedes apartarla de la baraja antes de barajar y colocarla en el centro de la mesa como ancla de la lectura. También puedes observar qué ocurre cuando aparece por sí sola en una tirada, porque suele señalar que el tema que preguntas toca algo muy tuyo. Si te apetece otra forma de relacionarte con las cartas, en nuestro artículo sobre qué arcano del tarot representa tu energía te proponemos un cálculo distinto, basado en tu fecha de nacimiento. Y para empezar cada mañana con un mensaje, tienes siempre a mano tu carta del día gratis.

Preguntas frecuentes sobre los signos del zodiaco

¿Cuáles son las fechas de los 12 signos del zodiaco?

Las fechas habituales son Aries del 21 de marzo al 19 de abril, Tauro del 20 de abril al 20 de mayo, Géminis del 21 de mayo al 20 de junio, Cáncer del 21 de junio al 22 de julio, Leo del 23 de julio al 22 de agosto y Virgo del 23 de agosto al 22 de septiembre. Les siguen Libra del 23 de septiembre al 22 de octubre, Escorpio del 23 de octubre al 21 de noviembre, Sagitario del 22 de noviembre al 21 de diciembre, Capricornio del 22 de diciembre al 19 de enero, Acuario del 20 de enero al 18 de febrero y Piscis del 19 de febrero al 20 de marzo.

¿Qué signo soy si nací el día que cambia de signo?

Depende del año y, a veces, de la hora a la que naciste, porque el Sol cambia de signo en un momento concreto que varía ligeramente de un año a otro. La forma más fiable de saberlo es calcular la posición del Sol para tu fecha exacta, que es lo que hace la rueda de esta página. Si naciste muy cerca del cambio, es muy normal que te reconozcas en rasgos de los dos signos, y tu Luna y tu ascendente ayudan a completar el retrato.

¿Qué signos son más compatibles entre sí?

Los signos más compatibles suelen ser los del mismo elemento, como Aries, Leo y Sagitario entre sí, y los de elementos afines, fuego con aire y tierra con agua. Los signos opuestos, como Géminis y Sagitario, viven además una atracción muy intensa y complementaria. Aun así, cada pareja es un mundo, y la Luna, Venus y el ascendente de cada persona influyen tanto como el signo solar.

¿Qué diferencia hay entre el signo solar y el ascendente?

El signo solar es el que ocupaba el Sol cuando naciste y describe tu carácter esencial. El ascendente, en cambio, es el signo que salía por el horizonte en ese minuto y describe cómo te muestras ante los demás. El primero se calcula con la fecha de nacimiento, y el segundo necesita también la hora exacta y el lugar, porque cambia aproximadamente cada dos horas.

¿Existe un signo número 13 llamado Ofiuco?

Ofiuco es una constelación que el Sol atraviesa a finales de noviembre y principios de diciembre. Por eso aparece de vez en cuando en las noticias como un supuesto signo número trece. La astrología occidental trabaja con doce tramos iguales de 30 grados, medidos desde el equinoccio de primavera y ligados a las estaciones, así que su zodiaco mantiene los doce signos de siempre. Tu signo sigue siendo el mismo que conoces.

¿Por qué me identifico más con otro signo que con el mío?

Suele deberse a que tu Luna o tu ascendente están en ese otro signo, y ambos pesan mucho en la manera en que sientes y te relacionas. También influye haber nacido cerca del cambio entre dos signos o tener varios planetas reunidos en un mismo signo de tu carta natal. En consulta es una de las preguntas más frecuentes, y casi siempre la carta natal completa aclara ese reconocimiento que la persona ya intuía.

Tu signo, contado en una conversación tranquila

Si mientras leías te has ido reconociendo en tu signo, o en el de alguien a quien quieres, quizá te apetezca mirarlo con más calma junto a alguien que sepa escuchar. Nuestras tarotistas llevan dieciséis años acompañando historias como la tuya, y muchas lecturas empiezan precisamente por el signo de quien llama, porque ayuda a entender desde dónde vive lo que le preocupa. Puedes reservar tu lectura de tarot por Bizum desde 13€, o llamarnos al 965 063 105 cuando te sientas preparada.

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